Como la indiferencia de sus ojos en tu recuerdo, los segundos se clavan...
Y, por muy idiota que te sientas al hacerlo, sigues admirando su rostro
en aquella vieja fotografía que escondiste igual que tus sentimientos,
como el secreto mejor guardado. Como el silencio mejor pagado.
Como la fantasía de sus ojos en tu recuerdo, los segundos se escapan.


