lunes, 31 de agosto de 2009

CHANCES.

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Respiró solo dos o tres veces entre frase y frase. Su discurso fue tan amplio que creí que nunca iba a acabar. No se porqué se empeñó tanto en resaltar lo menos importante, pero fue así de tonto, supongo que no sabía por donde empezar. Bien, se que las declaraciones no son nada fáciles, y menos para una persona como él, tan tímida y reservada. Mientras jugaba con sus manos nerviosamente, yo daba vueltas a mi copa de champang esperando que un rayo me partiera la cabeza en dos. Llegué a pensar que se desgastaría las manos de tanto frotarlas, aunque era más probable que me desgastara a mí con la mirada. Sí, era fin de año, y como todos los años nos veíamos en esa maldita fiesta organizada por los compañeros. Mi vestido azul parecía fascinarlo. La verdad es que su camisa negra acompañada de esa corbata del mismo color que mi vestido no lo hacían ver del todo mal. Miento. Esa noche, mirarlo era un espectáculo. Jamás en mi vida lo había pensado. Y, pensándolo bien, su nerviosismo era realmente adorable.
Sonrió y paralelamente lo secundé.
Nunca es tarde para dar una segunda oportunidad.[…]
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viernes, 28 de agosto de 2009

Un disfraz original (Pisa)


-.The life is a roller coaster.-

jueves, 27 de agosto de 2009

TI AMO, cielo italiano!


Gritar.

Ilusa, Irene. Eres una ilusa.

¿Que creías? ¿Que iba a ser tan sencillo?

Déjame decirte algo, bonita. No eres ni la mitad de lo que dicen de ti.

Deberías sentirte más pequeña. De personas como tú hay muchas.

¿Te crees diferente? Anda, sal a aclararte las ideas.


Y así es como la consciencia te transforma, la auto estima pasa a estar bajo O y hoy cojo mi abrigo y mis llaves para adentrarme de nuevo por las Ramblas de mi querida Barcelona. Quizás mi subconciente tenga razón y solo deba pasear un rato.

Y mientras lo hago, me auto-convenco una y otra vez: "un mal día lo tiene cualquiera". Pero...¿que es lo deseo realmente?




¡¡SOLO QUIERO GRITAR!!

PRIMEROS PASOS.

.APRENDE.

.DESCUBRE.
"En este momento es cuando descubro el enigma, cuando tu mano roza tímidamente la mía con la intención de cogerla y no soltarla."

martes, 25 de agosto de 2009

Algo diferente.


La mañana se hace tarde y la tarde cae también, como una hoja de un árbol de otoño, que tiene como destino el suelo. ¿Caeré de esa forma? ¿Mi golpe será doloroso? ¿O simplemente planearé, me dejaré llevar por el viento y aterrizaré sin daños? Pues no lo sé. Como las canciones en inglés que intento descifrar y nunca lo consigo. Es nulo. Nunca sabré como es mi final. Me has enseñado que tengo que buscarlo poco a poco, con precaución, paso a paso vendrá solo...pero eso ya lo se. Ya me se el cuento de "todo a su tiempo, no has de buscarlo, lo encontrarás solo, tranquila...". Esas palabras son siempre iguales. ¿Para que van a servirme en realidad? Yo quiero creer que puedo verlo todo. Quiero creer que soy capaz de volar, que soy capaz de tener lo que quiero, que puedo ser. Que puedo. A veces se necesitan más palabras de aliento que simples tópicos que poca gente olvida pero a poca gente le sirven. Quiero algo que no entre dentro de los margenes de una historia ya escrita. Quiero pintar un cuadro y sobresalir del marco. Quiero un cielo amarillo y estrellas colgadas con hilos. Quiero eso que tu no sabes darme, pero tienes. Solamente quiero hacerte saber que nos quedan muchas mañanas que se hacen tardes y acaban por caer. O más bien, muchos amaneceres que se transforman en puestas de sol, que dan paso a una noche en la que puedo tocar las estrellas.





I ' M I N L O V E W I T H T H E S K Y L I N E .
-.BlackStar.-

The first Black Star.



Para aquel siempre especial 8 de mayo.



Eres brisa que envuelve el dolor y lo transforma en susurro. Eres bella, tanto por fuera como por dentro, y creo que estas echa de algo así como trocitos de luz, porque vas iluminándolo todo aunque no seas consciente de ello. Eres imprescindible en mis momentos de gloria, ya que sin ti, no serían ni la minima parte de bonitos. Eres ingenua y te gusta mantener el control de las situaciones. Muchas veces no lo consigues. Te diré porque: tienes el corazón demasiado blando como para mostrar frialdad. Eres la cotidiana mañana que veo al desperar. Eres esa misma mañana, esa que me hace tener más fuerzas. Eres rutina en mis tardes del día a día, en los fines de semana, en las vacaciones, en algunas fiestas especiales, en cada rincón de mi (nuestro) hogar. Ojala dure esta rutina siempre. Eres esa canción que tanto te gusta y también esa que tanto odias. Eres un parte de mi mundo, demasiado importante y visible en mi rostro. Eres la fotografía de mi manera de ser. Eres un retrato exacto de mi caminar. También eres ese camino bien asfaltado que me queda por recorrer. Eres la que me enseña a ser yo misma. Eres mujer, fuerte. Puedes con todo y más. Eres experta en cargar con problemas de los demás. Tienes la habilidad de intentar solucionar los de otras personas y apartar los tuyos para el último momento. Eres todo lo que pueda llegar a escribir y mucho más. Eres quizás esa pluma, o esa que maneja mi derecha para trazar algún que otro sentimiento escrito. Eres la que me ayuda. Eres la que estuvo cuando intenté caminar y me caí. Eres la que estuvo cuando intenté lograr y fracasé. Eres la que estuvo cuando luché y conseguí. Eres especial hasta en los momentos más oscuros. Eres simplemente corazón de ángel, pero sin alas. Eres la que recapacita y empieza de nuevo. Eres la que sabe dar sin esperar nada a cambio. No eres un modelo a seguir, porque como tú nunca habrá nadie. Eres alguien irrefutablemente necesaria en mi vida. Eres siempre felicidad en mí y, lo más importante, eres la mejor madre del mundo. Y para ti tengo guardadas dos alas de repuesto.
Te quiere, tu hija.

Sky.




Si. Estaba harta. Harta de todo y de todos los que me rodeaban. No quería saber más de nadie durante unos días, desconectar de todo sería lo que más me ayudaría. Quería gritar. Quería salir de aquella casa. Y así lo hice. ¿Dónde fuí a parar? Al tejado, por supuesto. Mi lugar favorito de la casa: pocos subían allí a altas horas de la madrugada, era un lugar lleno de paz y con las mejore vistas del mundo entero (casi no exagero). Las nubes, aunque las distinguiera con la poca claridad que ofrecía la luna (únicamente ella destapada) se veían negras, llenas de rencor. Quizás estaban igual de negativas que yo. O quizás necesitaban descargarse, llorar. En ese momento me sentí complacida de estar viva y poder apreciar tantos sentimientos en ese cielo tan extenso que para mí se hace pequeño de vez en cuando. Era tal la mezcla de sentimientos, que ni siquiera me salían las palabras, y tampoco me di cuenta del largo tiempo que pasé observando mi techo personalizado, contando las lagrimas que se derramaban ahora fuertemente de las silenciosas (rencorosas, heridas) nubes, pensando que quizás en todas y cada una de ellas quedaba un resquizio de tu presencia, la que estaba conmigo, la que me guiaba en la vida. Esa que había desaparecido. ¿Su paradero? Dímelo tú, mi vida. ¿Dónde esta tu presencia?. Entonces supe el porqué de esa pasión mía por admirar el cielo. Cada segundo que te buscaba allí arriba, era una sonrisa dibujada, un dulce beso, una palabra de aliento.
Lo que me queda de tí.[...]

lunes, 24 de agosto de 2009

Myself.




Describir paisajes jamás se me hizo complicado. Describir a mamá tampoco. Ni a mi vecina de al lado. Ni lo que le sucedió a Sara, ni las complicaciones de la vida de mi mejor amigo. En cambio pensé que para estrenar el blog sería conveniente describirme a mi. Acto de egocentrismo, que no va conmigo. En cambio, ya sabeis una cualidad de mí.

Estrictamente hablando, odio las despedidas. No tengo nunca ganas de levantarme temprano. Mirar el despertador y leer las "6:30" me produce un molesto dolor en el estómago. Me encantan las fotógrafias en blanco y negro. Los días oscuros me resultan de los más especiales. Puedo pasarme horas escuchando una misma canción, aunque despues la aborrezca profundamente. La mayor parte del día me lo paso pensando, metida en mi burbuja. No me considero rara, pero eso no quiere decir que los demás tampoco lo hagan. Tanto los amaneceres como los atardeceres me dejan hipnotizada. Odio la física y la química. Amo el sabor del chocolate negro y el café amargo. En mi lista de prioridades siempre permaneció en primera fila un "Encontrar el camino correcto con mis propias armas". También un (aunque menos importante) "Aprender a tocar la guitarra". Todavía no he encontrado la melodía perfecta para mí. Quizás no exista. Tengo 16. Considero que ha sido uno de mis mejores (pocos) años. Y eso que el 16 es un número que jamás me gustó. Lo más sencillo se me hace lo más dificil y lo más difícil lo más sencillo. Nunca creí en nada que no viera con mis propios ojos pero en cambio no dejo de soñar despierta. Soy tímida y se me hacen complicadas las cosas nuevas, así como los cambios repentinos. Los fines de semana son para mi familia y mis amigos. Escuchar la voz de alguien mientras dibujo me relaja. Mi habitación es pequeña y agobiante, pero el lugar en el que puedo pasarme las horas y las horas sin cansarme. Me encanta sentir el frío viento de invierno golpeando en mi cara. No me gustan nada las sonrisas fingidas. Odio el olor a menta. Soy ordenada pero no en exceso. No me canso de leer. Adoro pasar las tardes de verano junto a mis verdaderos amigos en casa, hablando, riendo. La sencillez. No me gusta la fiesta. A veces me paro en seco y me pregunto qué es la felicidad en realidad. Hago y deshago algunas hipotesis y dejo el tema de lado, en un rincón,. Es un pensamiento reutilizable. Las pequeñas cosas son las que me sacan las sonrisas más sinceras, como por ejemplo aquellos días en los que papá llega a casa con flores para mamá y ella muy feliz las deja en un lugar donde pueda verlas. Las malas noticias no me parecen tan malas si tengo a mi pequeño Victor al lado. Olvidar cada vez se me hace más imposible.

Y esa es una pequeña parte de mi.

Fin del egocentrismo.


Besos, Irene.