Era tan intrigante en el comienzo, tan insistentemente dolorosa, tan fría...Tan perfecta. Tenía todo eso...todo eso y mucho más. Una mezcla entre el bien y el mal que me hacía dejar de respirar. No era valiente. No comprometía. Era estridente y extrabagante, de colores chillones y combinados de una forma extraña. Tan grande y madura. Tan dulce..que pasaba el tiempo y más me iva encandilando. ¿Qué me retenía? ¿Por qué me enamoraba de ella tan facilmente? ¿Qué tenía?
Si duraba solamente tres minutos y sus notas concluian con el son de un violín desafinado.

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